Presentación
Hola, este cuaderno de bitácora lo he hecho para mí, pues a la hora de aplicar el Derecho surgen millones de problemas que no están previstos en los libros ni tamoco estudiados por la jurisprudencia.
Hay infinitos blogs, pero de cada individuo surge la necesidad de tener su propia colección de problemas.
Se me ocurren los problemas o las soluciones en los lugares más alternativos (random, dicen ahora), y los escribo en papeles y cuadernos infinitos; ahora los cuadernos son de fácil acceso, y cada vez que paso por una librería compro seis o siete. Y en Tiger, con sus encuadernaciones maravillosas... si me pilla de paso, caen otros cinco o seis cuadernos negros, verdes, de colores, de tapa imitación de piel, o los maravillosos books de tapa dura y papel crema suave y con puntitos. tengo decenas. Y cada vez abro uno con miles de ideas, no sólo son jurídicas: arquitectónicas, estéticas, artísticas, etc... Hay un artículo de Carmen Martín Gayte sobre los cuadernos, que ella también coleccionaba y que llenaba de variedades diversas, y de sus viajes, en collages magníficos.
¿Y qué sucede también con la jurisprudencia o con los artículos que entran de muy diversas fuentes efímeras? continuamente en contacto con novedades jurídicas: teléfono páginas web, whatsapp, necesidad de catalogación.
Pero ya estoy desviándome del tema y del propósito: el tema es o son los problemas del día a día, el propósito ordenar ideas y presentar interrogantes que siempre siempre tuve, desde el primer día que comencé a estudiar la oposición.
Por cierto: esos interrogantes que me planteaba, muchas veces se respondieron veinte años después de comprobar que existían. Y otros son eternos: no tienen solución: sucede como en el tres en raya (no sé si habrás visto la película "Juegos de Guerra"): una vez descubierto qué flanco se puede taponar, jamás ganará alguno al tres en raya. Lo mismo sucede con esos problemas: jamás habrá una solución correcta o definitiva. Y de esa clase, en el mundo jurídico hay muchos.
Otras veces la Ley está mal hecha y tiene contradicciones intrínsecas. Me acuerdo cuando estaba estudiando las acciones de filiación, comprobaba con claridad que había plazos y soluciones en los distintos artículos que eran contradictorios. Se lo pregunté a uno de los preparadores que pasaban por ahí, y me dijo: "limítate a estudiar los artículos". Las contradicciones se observaron y corrigieron por el legislador veinte años más tarde. Veinte años (como poco) se tardó en ajustar la imprecisión, que yo estaba viendo clara cuando la estudiaba.
En fin , un diario que escribo para mí. Un saludo.
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